¿Cuál es la historia de este plato?

La primera leyenda nos lleva a la dinastía Tang; cuando la tierra estaba rodeada de diez soles, y en un día tormentoso, los diez soles aparecieron al mismo tiempo; sumergiendo a la tierra a un calor extremo y mortal, siendo allí donde entraría Hou Yi; un arquero que consiguió hacer caer a 9 de los diez soles.

Y por ello, como recompensa, la diosa celeste le dio el elixir de la inmortalidad; con la condición de que se usara de buena voluntad, pero esta condición no la tomó en cuenta y el mundo de fama y fortuna lo corrompió, transformándolo un tirano. Por lo que su esposa Chang E o Chang O, viendo esta situación, le robó el elixir y se escapó a la luna; y es en ese punto, donde se inicia la tradición de hornear ese pastel, que honra su acto.

La segunda historia data de la época de la dinastía Yuan, exactamente en el derrocamiento del gobierno mongol; y se dice, que esto fue gracias a papeles camuflados en los primeros pasteles de luna. Pues se elaboró el rumor sobre que una plaga mortal acechaba, y que la única cura era consumir estos pasteles. Mismos que en su interior, albergaban un mensaje secreto que se formaba al juntar los papeles que se ubicaban en los cuatro trozos de pastel.

Características del plato

Son tradicionales de la fiesta del medio otoño.

Están descritos como realizados con una fina con un relleno muy dulce, y en la parte de arriba llevan un escrito que simboliza la longevidad y armonía.

Sus rellenos pueden variar en pasta de semilla de loto; de judía dulce y de semilla de sésamo.

 Y su corteza puede ser masticable u hojaldrada.