Niangao tiene una historia de al menos 1.000 años. A principios de la Dinastía Liao (907-1125) la gente de Beijing tenía la costumbre de comer pasteles de Año Nuevo el primer día del primer mes del año lunar.

Durante la Dinastía Ming (1368-1644) y la Dinastía Qing (1644-1911), Niangao ya se había convertido en un bocadillo popular, y sigue siéndolo hoy en día.

En China, sólo un 1% de la población es cristiana, así que la mayoría de la gente sólo sabe unas pocas cosas sobre la Navidad. Debido a esto, la Navidad sólo se celebra a menudo en las grandes ciudades. En estas grandes ciudades hay árboles de Navidad, luces y otros adornos en las calles y en los grandes almacenes. Santa Claus se llama 'Shen Dan Lao Ren' y tiene grutas en tiendas como en Europa y América.

En fin, como todas las tradiciones, la antigua forma de hacer el pastel de arroz glutinoso está desapareciendo porque requiere tiempo y esfuerzo. Hoy en día se hace con harina de arroz glutinosa mezclada con azúcar y agua, muy rápido y fácil de hacer, pero carece del aroma del arroz fresco.

En Shanghai, junto con las linternas, estos dulces típicos han aparecido en tiendas y supermercados en todas sus variaciones. De hecho, los preparados en el norte del país difieren bastante de los del sur, manteniendo solo los ingredientes principales constantes.

La preparación del nian gao está lejos de ser difícil y los ingredientes están fácilmente disponibles en cualquier parte del mundo. La única dificultad podría ser encontrar las herramientas más adecuadas para vaporizar: el vaporizador de bambú, que es perfecto, pero el de acero o una olla con una parrilla en el fondo, en la que colocar la sartén. Lo importante es que el agua, hirviendo durante la cocción, nunca toca el fondo de la cacerola con la masa dentro.

Pero querrás saber cómo es este Nian Gao antes de empezar a brillar en la confianza. De hecho, está un poco lejos de la comida, los sabores y las texturas a las que estamos acostumbrados. La textura es compacta y gomosa, pegajosa, un poco como el mochi. Lo cual encanta a muchos.

No creas que puedes saltarte la última fase de la sartén: debe servirse caliente y este paso suaviza las rebanadas y realza el arroz glutinoso y los aromas. El arroz que sobra puede guardarse en la nevera durante unos días envuelto en una película, o incluso congelado. Es mejor cortarlo ya en rodajas por si acaso.