Xiaowotou hoy día es una deliciosa torta de maíz, que en los tiempos de la dinastía Qing servía de alimento para los pobres antes de ser incorporado a las cocinas imperiales.

Según la leyenda, cuando la emperatriz Cixi en el 1900 se vio obligada a salir de China, debido al enfrentamiento entre la alianza de Ocho Naciones y los rebeldes Boxers, para calmar su hambre le dieron lo único que el pueblo tenia para alimentarse, bollos de maíz en forma de nidos de pájaros. La emperatriz al regresar a Beijing quiso que le prepararan esos bollos, que le habían gustado mucho.

Los cocineros de la casa imperial se esmeraron en reproducirlos, pero mejorados usando ingredientes más refinados para lograr obtener un pan dorado, convirtiéndolos en una de las delicias imperiales.

El regreso de la emperatriz a China no solamente introdujo en la casa imperial los Xiaowotou, sino hizo que su imperio pasara de una época medieval a un Estado Moderno.

Actualmente, los xiaowotou son elaborados con harina de maíz refinada y además de añadirles dátiles le agregan otros ingredientes de la preferencia del cliente. Son cocidos al vapor y son un exquisito platillo, con sabor dulce y de una consistencia suave. En algunos casos para hacerlos más suaves los elaboran con leche y se diferencian de los originales que resultaban ser toscos y eran poco apetecibles para los extranjeros.

Una vez que los xiaowotou son sacados de la vaporera, hay que servirlos de inmediato para que estén calientes, suaves y dulces. Siguiendo las costumbres locales, la gente en China cree que los xiaowotou deben comerse a principios de la primavera de acuerdo con los términos solares.