La sopa china de calabaza de invierno es una receta tradicional llena de sabor y suavidad.
Preparada con huesos de cerdo y trozos de calabaza, su caldo claro y delicado ofrece una experiencia reconfortante.
Es perfecta para momentos en que buscas algo nutritivo pero ligero, y puede acompañarse con distintas proteínas.
Su preparación sencilla y su sabor auténtico la convierten en una excelente opción para cualquier temporada y ocasión especial.
Sopa de calabaza de invierno
Ingredientes
600 gramos de Calabaza de invierno en cubos
500 gramos de Huesos de cerdo
Cebollín picado
1 Trozo de jengibre
1 pizca de Sal
1 pizca de Pimienta
Preparación
Paso 1 : Las costillas se colocan en un recipiente con agua fría y se llevan a ebullición.
Paso 2 : Luego, se cocinan durante uno o dos minutos.
Paso 3 : Una vez listos, se retiran y se enjuagan cuidadosamente para eliminar cualquier impureza.
Paso 4 : Mientras tanto, la calabaza de invierno se pela y se corta en trozos grandes, dejando un poco de piel verde si se desea aportar fibra y color a la preparación.
Paso 5 : En una olla grande, se hierve agua y, si se desea, se añaden el jengibre y la pimienta de Sichuan para darle un toque aromático.
Paso 6 : Cuando el agua esté hirviendo, se colocan las costillas en la olla, se tapa y se cocinan a fuego lento durante aproximadamente 40 minutos, formando así un caldo sabroso.
Paso 7 : Luego, se añaden los trozos de calabaza, dejando que la sopa continúe cocinándose otros 20 minutos o hasta que la calabaza esté tierna y el caldo haya concentrado sus sabores.
Paso 8 : Se ajusta la sal al gusto, verificando el sazón y, una vez lista, se sirve la sopa caliente.
Paso 9 : Para darle un toque final y visual, se espolvorea cebollín picado por encima, aportando frescura y color al plato.












